Los pequeños placeres...
No hay nada más divertido para que llegar de la escuela, descalzarse y patinar con medias sobre el piso encerado. No hay nada más divertido que jugar largas horas en la bañera. No hay nada más divertido que amanecer el sábado a ver tele, cuando papá y mamá aún duermen. No hay nada más divertido que sentarse por allí, por fuera de la escalera, a torear a papá... No hay nada más divertido, amor, que verte divertirte con esos pequeños placeres que te da la vida y que muchas veces, mi cuadrada adultez ya no logra entender....


