aplicando la psicológica....
Sí, allí estampaste tu huella... Ahora me llamas Daniel... Y me encanta que así sea. Eres una especie de adultito en un diminuto cuerpo que quiere a toda costa demostrarme que me amas, que te hago falta, que te resulto imprescindible... y así me siento también respecto a ti.
Te desesperas porque quieres ya tener a tu hermano... te digo que él lo haré emelecista desde el minuto inicial... y al principio te quedas en blanco, no sabes que responder, sonríes y tus ojos se mueven de un lado a otro.. te juego la psicológica -como dicen- para que cambies esa manía de querer ser barcelonista... pero no... no das tu brazo a torcer... y no me desencanto. Me alegro que busques argumentos, aunque sean locos, para sustentar tus posturas... Con todo, a Matías, le pondré la camiseta azul.. y ya verás lo lindo que se ve...
Te amo...
28 semanas.... faltan 11 y contando...
PD: A Matías... se le ha dado por jugar al desentendido... cuando alguien pone su mano en la barriga de mamá, el se queda estatua... nada de moverse, y nada más despegar la mano para que él empiece a patear... pero el otro día te sentí... parece que diste una patada... fue nuestra primera acción-reacción y me emocionó mucho saber que ya me tomabas en cuenta, aunque sé que no tienes idea de quién es que molesta agitando, apretando y golpeando suavemente la barriga de mamá.

