Mucho frío en la playa
No hubo espacio al baño acostumbrado, porque el frío que calaba profundo lo impidió, pero hubo persecuciones, avionsitos que no se dejaban alcanzar, carreras de pique corto, en las que de pronto ganabas, pero sobre todo hubo el disfrute de una mañana de verano, fría y familiar, parádójicamente muy cálida, para los vientos que a la sazón de 22 grados de temperatura nos obligaban a caminar en lugar de estar sentados. Y allí estabas, siguiendo como patito los pazos dejados por mamá.
te amo


